31 marzo 2007

Lo peor...

Lo peor no es que Ahmadinejad sea Hitler ni que lo mismo que Hitler mientras organizaba el ejército que le permitía conquistar Europa y matar judíos declare día por medio que no ve la hora de hacerlo, lo peor es que casi todo el mundo y aún algunos judíos sean tan ciegos como lo fueron en 1930 ante Hitler. Si algo puede decirse de Hitler y Ahmadinejad es que fueron sinceros; jamás ocultaron lo que querían hacer. El primero escribió un libro y dio infinidad de discursos y promulgó las leyes de Nuremberg antes de soltar los Einsatzgruppen; en el país de su admirador existen leyes muy parecidas contra los judíos (también contra cristianos y homosexuales, dicho sea de paso) y un programa para producir en un país riquísimo en petróleo la energía ecológicamente más combatida del mundo... claro que los ecologistas seguirán dedicándose a las ballenas; como todo el mundo ellos saben que el bueno de Ahmadinejad no quiere electricidad barata para que sus súbditos adquieran computadoras y DVD, sólo quiere un par de bombas para resolver de una vez por todas el problema judío. Lo saben y no les interesa. Sí, la Sociedad de Naciones (perdón, las Naciones Unidas) cada tanto declaran lo preocupados que están por Irán... pero la misma persona que cada vez que la TV o el cine lo enfrenta con los nazis piensa en el héroe que hubiera sido enfrentando a esos asesinos piensa que Ahmadinejad no habla en serio o tiene buenos motivos o hasta es el bueno de la película. No sé si algo podrá evitar que los 30 se repitan; está la propaganda judeófoba incesante y virulenta, está el iluminado hablando de exterminio y están los millones a quienes todo eso ni siquiera les importa.