27 febrero 2007

Antiargentinismo y discriminación

Carta publicada en La Capital de Rosario en la fecha, en respuesta a una con el mismo título aparecida el 25/02/2007

La carta de lector del Sr. Norberto Manduca titulada “Antiargentinismo en Argentina” me llamó profundamente la atención por dos razones. La primera es la opinión textual de su autor de que “los derechos humanos son patrimonio solamente de quienes asaltan, roban y matan”. Es natural sentir bronca e indignación ante la inseguridad, pero para tener una idea de lo exagerado de esa afirmación basta pensar cuál hubiera sido su suerte si treinta años atrás un militar decidía que le caía mal. El Sr. Manduca puede decir todo lo que quiera sabiendo perfectamente que por eso o cualquier cosa que haga nadie lo sacará de su casa a medianoche, lo meterá en el baúl de un Falcon verde, lo torturará hasta que decida arrojarlo al mar desde un avión y finalmente dirá a sus parientes que no tiene la menor idea de qué le sucedió pero tal vez haya salido del país. De eso se tratan los derechos humanos y si de tan elementales que son el Sr. Manduca puede olvidar que él y todos nosotros los disfrutamos a cada instante de nuestras vidas no me queda claro qué quiere decir cuando habla de la comunidad judía atribuyéndole determinados comportamientos colectivos. De más está decir que todos los grupos sociales, culturales, políticos y deportivos están integrados por personas poseedoras del libre albedrío, por lo que generalizar a partir de las eventuales acciones de alguien el comportamiento de todo el grupo es tan absurdo como decir que como mi vecino es hincha de Boca y se levanta temprano todos los hinchas de Boca son madrugadores. No sé cuáles habrán sido las experiencias laborales del lector y si conoce que la AMIA mantiene una de las mejores bolsas de empleo del país abierta a todo el mundo, pero nuevamente no puede criticar por ellas a una comunidad entera y menos aún llamar “discriminación” al establecimiento de lazos entre sus miembros. ¿Discriminan a los demás los descendientes de vascos, piamonteses, croatas, armenios, wichis y guaraníes cada vez que concurren a centros culturales, aprenden sus tradiciones y se hacen amigos de quienes las comparten? Si el lector considera que lo hacen que los critique por igual, si no que explique porqué en los judíos está mal lo que en cualquier otro no.