Carta enviada a The Independent, www.independent.co.uk
Is Mister Fisk a judeophobe? I don´t know much about him; I only read various of his articles blaming Israel for anything, the kind of articles that any nazi would endorse. Is he a judephobe? I mean, believes he that the only people that can´t have a state are the jews or they have lesser rights that anybody else? I think you must him and his works much better than I and therefore you can answer if writes with the same passion about the english people dead in London bombings, the ones in Madrid, Bombay, Bagdad, Darfur and the Sharia death sentences in Nigeria and Iran and, of course, the daily profecies of Mahmoud Ahmadinejad about the end of Israel between the daily aseverations of the true peaceful nature of his nuclear plan. If the answer is no... well, let´s say that Mosley and William Joyce would be very proud of him.
23 agosto 2006
21 agosto 2006
Israel y las competiciones europeas
Carta enviada en respuesta a un artículo publicado en Noticias de Navarra
(http://www.noticiasdenavarra.com) el 21/08/2006
Acabo de leer el artículo "No a Israel en las competiciones europeas" firmado por Jose Martín Alustiza Medinabeitía y la verdad es que me asombró desde el comienzo cuando habla de "equipos judíos"; judío es un término religioso, no un sinónimo de israelí y llamar "equipos judíos" a los israelíes es como llamar "equipos shintoístas" a los japoneses o "equipos luteranos" a los daneses. Si Jose Martín ignora algo tan básico no es de extrañar que luego suelte un montón de disparates judeófobos; la judeofobia, como su nombre lo indica, es una patología mental como la claustrofobia o lo agorafobia caracterizada en este caso por el odio a los judíos; como todas las fobias quien la padece recurre a lo que él cree justificaciones que no son más que argumentos infantiles que no resisten el menor análisis.
¿Serviría de algo explicarle a Jose Martin que quienes jamás respetaron las resoluciones de la ONU fueron los árabes?
¿Que Israel no ocupa territorios de ninguna de las naciones cuyo único motivo de queja es su mera existencia? ¿Que las guerras del 48, 56, 67 y 73 fueron desencadenadas con el único propósito de completar lo que Hitler habia iniciado? No creo, si piensa que "los judíos" dominan la industria del cine y no sabe que si bien hubo víctimas del nazismo que no fieron judíos todos los judíos fueron víctimas y eso es algo que no puede decirse de cualquier otro grupo.
Como no conozco a Jose María, no sé si habrá escrito con tanta elocuencia contra los asesinatos de cristianos en Darfur o de hindués en Cachemira o de mujeres en Nigeria o de homosexuales en Irán o de intelectuales en Holanda (pregunta... ¿tienen algo en común?) o sobre la locura de ETA y tampoco sé qué opinará sobre Franco y su banda, aunque su retórica es tan parecida a las estrafalarias proclamas de un Millán Astray o un Gonzalo Queipo del Llano que no es muy dificil imaginárselo.
Quiero terminar igual que empecé corrigiendo otro error bastante común en el que incurre Jose Martín y es que la ley del talión no habla de la venganza sino simplemente de que los castigos deben ser proporcionales a los crímenes; no diente por ojo ni vida por ojo y diciéndole si llegó hasta acá que no soy un judio que escribe entre sacrificios rituales y profanaciones de hostias sino que lamentablemente tengo las mismas raíces vasco-navarras que él... aunque no su locura.
(http://www.noticiasdenavarra.com) el 21/08/2006
Acabo de leer el artículo "No a Israel en las competiciones europeas" firmado por Jose Martín Alustiza Medinabeitía y la verdad es que me asombró desde el comienzo cuando habla de "equipos judíos"; judío es un término religioso, no un sinónimo de israelí y llamar "equipos judíos" a los israelíes es como llamar "equipos shintoístas" a los japoneses o "equipos luteranos" a los daneses. Si Jose Martín ignora algo tan básico no es de extrañar que luego suelte un montón de disparates judeófobos; la judeofobia, como su nombre lo indica, es una patología mental como la claustrofobia o lo agorafobia caracterizada en este caso por el odio a los judíos; como todas las fobias quien la padece recurre a lo que él cree justificaciones que no son más que argumentos infantiles que no resisten el menor análisis.
¿Serviría de algo explicarle a Jose Martin que quienes jamás respetaron las resoluciones de la ONU fueron los árabes?
¿Que Israel no ocupa territorios de ninguna de las naciones cuyo único motivo de queja es su mera existencia? ¿Que las guerras del 48, 56, 67 y 73 fueron desencadenadas con el único propósito de completar lo que Hitler habia iniciado? No creo, si piensa que "los judíos" dominan la industria del cine y no sabe que si bien hubo víctimas del nazismo que no fieron judíos todos los judíos fueron víctimas y eso es algo que no puede decirse de cualquier otro grupo.
Como no conozco a Jose María, no sé si habrá escrito con tanta elocuencia contra los asesinatos de cristianos en Darfur o de hindués en Cachemira o de mujeres en Nigeria o de homosexuales en Irán o de intelectuales en Holanda (pregunta... ¿tienen algo en común?) o sobre la locura de ETA y tampoco sé qué opinará sobre Franco y su banda, aunque su retórica es tan parecida a las estrafalarias proclamas de un Millán Astray o un Gonzalo Queipo del Llano que no es muy dificil imaginárselo.
Quiero terminar igual que empecé corrigiendo otro error bastante común en el que incurre Jose Martín y es que la ley del talión no habla de la venganza sino simplemente de que los castigos deben ser proporcionales a los crímenes; no diente por ojo ni vida por ojo y diciéndole si llegó hasta acá que no soy un judio que escribe entre sacrificios rituales y profanaciones de hostias sino que lamentablemente tengo las mismas raíces vasco-navarras que él... aunque no su locura.
20 agosto 2006
Perdimos
Carta enviada a medios nacionales y extranjeros
Mi padre decía que hablar de las ganancias de una guerra era tan ridículo como hablar de las ganancias de un terremoto; la verdad es que aún quienes vivimos a miles de kilómetros del Líbano perdimos en esa guerra. Perdimos porque un movimiento que asesina por racismo, sin siquiera pretender que lo hace por otra cosa, es puesto en pie de igualdad con la nación que pretende destruir. Perdimos cuando el país que financia ese movimiento y que tampoco tiene más motivos de conflicto con Israel que su mera existencia logra que el mundo se olvide por un tiempo de su ansiosa investigación de los usos pacíficos de la energía nuclear mientras llama diariamente a la aniquilación de Israel. Perdimos cuando gran parte de la prensa ignora a los muertos y desplazados del lado israelí, tan numerosos como los libaneses y a diferencia de éstos no lamentados sino festejados hasta el último por Hezbolá y cuando esa misma prensa entra en el juego de Hezbolá publicando sus cifras de bajas y luego apenas mencionando cuando según organismos internacionales en nada sospechosos de simpatizar con Israel esas cifras no son tales. Perdimos cuando quienes dicen defender los derechos humanos ignoran el de los israelíes a vivir y no ser secuestrados y marchan alegremente con quienes se enorgullecen de oprimir a las mujeres y matar a los homosexuales y drogadictos. Perdimos y en grande cuando la judeofobia exterminacionista, el auténtico corazón de la ideología nazi, es nuevamente tolerada. Perdimos y a menos que entendamos que lo mismo que pasó con Hitler, que siempre dijo lo que pretendía hacer y hubo millones de personas que por ignorancia o desinterés se lo dejaron hacer, está sucediendo ahora con Hezbolá y sus patrones, vamos a perder mucho más.
Mi padre decía que hablar de las ganancias de una guerra era tan ridículo como hablar de las ganancias de un terremoto; la verdad es que aún quienes vivimos a miles de kilómetros del Líbano perdimos en esa guerra. Perdimos porque un movimiento que asesina por racismo, sin siquiera pretender que lo hace por otra cosa, es puesto en pie de igualdad con la nación que pretende destruir. Perdimos cuando el país que financia ese movimiento y que tampoco tiene más motivos de conflicto con Israel que su mera existencia logra que el mundo se olvide por un tiempo de su ansiosa investigación de los usos pacíficos de la energía nuclear mientras llama diariamente a la aniquilación de Israel. Perdimos cuando gran parte de la prensa ignora a los muertos y desplazados del lado israelí, tan numerosos como los libaneses y a diferencia de éstos no lamentados sino festejados hasta el último por Hezbolá y cuando esa misma prensa entra en el juego de Hezbolá publicando sus cifras de bajas y luego apenas mencionando cuando según organismos internacionales en nada sospechosos de simpatizar con Israel esas cifras no son tales. Perdimos cuando quienes dicen defender los derechos humanos ignoran el de los israelíes a vivir y no ser secuestrados y marchan alegremente con quienes se enorgullecen de oprimir a las mujeres y matar a los homosexuales y drogadictos. Perdimos y en grande cuando la judeofobia exterminacionista, el auténtico corazón de la ideología nazi, es nuevamente tolerada. Perdimos y a menos que entendamos que lo mismo que pasó con Hitler, que siempre dijo lo que pretendía hacer y hubo millones de personas que por ignorancia o desinterés se lo dejaron hacer, está sucediendo ahora con Hezbolá y sus patrones, vamos a perder mucho más.
11 agosto 2006
Post en El Pais (España) II
¿Que hizo el mundo para evitar el Holocausto? Nada. ¿Qué está haciendo ahora que a uno de los mayores productores de petróleo del mundo investiga los usos pacíficos de la energía nuclear mientras su presidente habla todos los días de aniquilar a Israel? Nada. Hitler no desencadenó el Holocausto solo ni todos sus cómplices fueron ahorcados en Nuremberg ni todos los que por costumbre, estupidez o conveniencia odiaban a los judíos dejaron de trasmitir su odio. Israel y no la CE o la ONU o la gente de este foro es lo único que impide que haya otro Holocausto.
09 agosto 2006
Post en El País (España)
Publicado en el foro Medio Oriente. Es parecida a una carta anterior, pero me parece que resume en pocas palabras la base del problema y si uno no puede inspirarse en lo que uno mismo escribió...
El conflicto del Medio Oriente no sería posible si un sector (¿mayoritario?) de la población de sus vecinos, que cuando no es gobierno cuenta con el apoyo oficioso del mismo, rechazara el derecho a existir de un estado hebreo no importa con qué fronteras y otro sector, lamentablemente creciente, de la opinión pública europea le hiciera exigencias y cuestionamientos que no se le hacen a otros estados (africanos, asiáticos, etc) y en la práctica también equivalen a poner en duda su derecho a la existencia. El antisemitismo, ayer desencadenado sobre personas aisladas y hoy sobre un país, es la raíz del problema. Todo lo demás son sus consecuencias.
El conflicto del Medio Oriente no sería posible si un sector (¿mayoritario?) de la población de sus vecinos, que cuando no es gobierno cuenta con el apoyo oficioso del mismo, rechazara el derecho a existir de un estado hebreo no importa con qué fronteras y otro sector, lamentablemente creciente, de la opinión pública europea le hiciera exigencias y cuestionamientos que no se le hacen a otros estados (africanos, asiáticos, etc) y en la práctica también equivalen a poner en duda su derecho a la existencia. El antisemitismo, ayer desencadenado sobre personas aisladas y hoy sobre un país, es la raíz del problema. Todo lo demás son sus consecuencias.
02 agosto 2006
Terrorismo Israelí
Respuesta a un artículo del mismo nombre aparecido en
http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=2340)
Ha llegado a mis manos un ejemplar de su artículo “Terrorismo Israelí” y si le escribo es porque el mismo me produjo suma curiosidad, comenzando por un párrafo realmente extraño, y cito textual “no puede culparse a una colectividad entera por la locura desatada por un grupo de delincuentes que eventualmente ocupan el poder de un país de Medio Oriente. Tampoco puede culparse a aquellos ciudadanos que viven en Israel y que condenan lo que su país hace contra el Líbano”.
Confieso que no entiendo muy bien qué quiere decir ¿Puede culparse a parte de esa misma colectividad? ¿Quiénes son los delincuentes a los que usted nombra? ¿Se refiere a los reyes y presidentes vitalicios tan comunes por la región o a la teocracia iraní? Y finalmente, cuando dice que no puede culparse a aquellos ciudadanos que viven en Israel y que condenan lo que su país hace contra el Líbano afirma implícitamente que sí puede culparse a quienes lo apoyan, el 80 % de la población que casualmente coincide con el porcentaje de habitantes de religión y/o ascendencia judía del país.
No voy a opinar sobre su original análisis de los motivos israelíes para dominar el valle de Bekaa, aunque se me ocurre que con los precios actuales y futuros del petróleo no creo que Hezbolá tenga muchos problemas de financiación; después de todo los misiles de más de cien kilómetros de alcance que emplean tan generosamente son gentileza iraní. Y si como usted afirma Hezbolá debe ser destruido por sus acciones terroristas se dará cuenta que la policía de tránsito israelí o su equivalente no es la gente más idónea para tal propósito.
Todas las muertes son tragedias; cada una significa una familia destrozada, una depresión que acompañará para siempre a los sobrevivientes y que es peor que la muerte misma. Usted seguramente ha visto declaraciones de israelíes lamentándose por la muerte de civiles libaneses. ¿Recuerda haber visto en alguna ocasión a Hezbolá lamentándose por la muerte de civiles israelíes, o sin ir más lejos, alguna ocasión en que esas muertes no hayan sido festejadas?
Por último y para no abusar más de su tiempo me permito disentir con usted en su afirmación “no está bien que las críticas hacia la actitud de Israel sean vistas como manifestaciones antisemitas". Hamas, Hezbolá y los iraníes proclaman orgullosos que su objetivo es la destrucción total de Israel. ¿Conoce algún otro estado del mundo que se enfrente a semejante amenaza? ¿O que su derecho a existir sea siquiera discutido? ¿Se imagina a alguien discutiendo el derecho a existir de Uruguay o de Irlanda? La actitud de Israel es existir, nada más. Por fuerza de las circunstancias, por la desesperación de que sus vecinos podían darse el lujo de perder una guerra tras otra y seguir existiendo y si ellos perdían una sola serían nuevamente las cámaras de gas pelearon y ganaron. Hubieran podido conquistar, conquistar de verdad, el Medio Oriente. No lo hicieron. Lo único que pretendían era tener su estado en el mismo lugar que lo habían tenido hace tres mil años y en el cual jamás dejaron de estar presentes (cosa que Marx, antisemita fanático, reconocía ya en 1848). ¿Son los judíos, uno de los pueblos más antiguos del planeta, el único que no puede tener su estado?
http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=2340)
Ha llegado a mis manos un ejemplar de su artículo “Terrorismo Israelí” y si le escribo es porque el mismo me produjo suma curiosidad, comenzando por un párrafo realmente extraño, y cito textual “no puede culparse a una colectividad entera por la locura desatada por un grupo de delincuentes que eventualmente ocupan el poder de un país de Medio Oriente. Tampoco puede culparse a aquellos ciudadanos que viven en Israel y que condenan lo que su país hace contra el Líbano”.
Confieso que no entiendo muy bien qué quiere decir ¿Puede culparse a parte de esa misma colectividad? ¿Quiénes son los delincuentes a los que usted nombra? ¿Se refiere a los reyes y presidentes vitalicios tan comunes por la región o a la teocracia iraní? Y finalmente, cuando dice que no puede culparse a aquellos ciudadanos que viven en Israel y que condenan lo que su país hace contra el Líbano afirma implícitamente que sí puede culparse a quienes lo apoyan, el 80 % de la población que casualmente coincide con el porcentaje de habitantes de religión y/o ascendencia judía del país.
No voy a opinar sobre su original análisis de los motivos israelíes para dominar el valle de Bekaa, aunque se me ocurre que con los precios actuales y futuros del petróleo no creo que Hezbolá tenga muchos problemas de financiación; después de todo los misiles de más de cien kilómetros de alcance que emplean tan generosamente son gentileza iraní. Y si como usted afirma Hezbolá debe ser destruido por sus acciones terroristas se dará cuenta que la policía de tránsito israelí o su equivalente no es la gente más idónea para tal propósito.
Todas las muertes son tragedias; cada una significa una familia destrozada, una depresión que acompañará para siempre a los sobrevivientes y que es peor que la muerte misma. Usted seguramente ha visto declaraciones de israelíes lamentándose por la muerte de civiles libaneses. ¿Recuerda haber visto en alguna ocasión a Hezbolá lamentándose por la muerte de civiles israelíes, o sin ir más lejos, alguna ocasión en que esas muertes no hayan sido festejadas?
Por último y para no abusar más de su tiempo me permito disentir con usted en su afirmación “no está bien que las críticas hacia la actitud de Israel sean vistas como manifestaciones antisemitas". Hamas, Hezbolá y los iraníes proclaman orgullosos que su objetivo es la destrucción total de Israel. ¿Conoce algún otro estado del mundo que se enfrente a semejante amenaza? ¿O que su derecho a existir sea siquiera discutido? ¿Se imagina a alguien discutiendo el derecho a existir de Uruguay o de Irlanda? La actitud de Israel es existir, nada más. Por fuerza de las circunstancias, por la desesperación de que sus vecinos podían darse el lujo de perder una guerra tras otra y seguir existiendo y si ellos perdían una sola serían nuevamente las cámaras de gas pelearon y ganaron. Hubieran podido conquistar, conquistar de verdad, el Medio Oriente. No lo hicieron. Lo único que pretendían era tener su estado en el mismo lugar que lo habían tenido hace tres mil años y en el cual jamás dejaron de estar presentes (cosa que Marx, antisemita fanático, reconocía ya en 1848). ¿Son los judíos, uno de los pueblos más antiguos del planeta, el único que no puede tener su estado?
01 agosto 2006
Conflicto en el Medio Oriente
Respuesta a una carta de lector publicada en La Capital de Rosario, http://www.diariolacapital.com/2006/07/31/cartas/noticia_314175.shtml
He leído con sumo interés la carta titulada “Conflicto en Medio Oriente” y debo decirle que estoy de acuerdo con usted en que la “teoría de los demonios” es una ridiculez. En realidad es lo único en lo concuerdo, ya que el demonio en este caso es la judeofobia, o sea una condición patológica caracterizada por el odio a los judíos y en esencia un trastorno psiquiátrico como cualquier otra fobia; el hecho de que a lo largo de la historia muchos autócratas necesitados de enemigos para distraer a su gente hayan recurrido a los judíos por su indefensión le dá una pátina de tradicionalidad, no más absurda que la creencia tradicional de algunos padres que pueden golpear a sus hijos a voluntad.
¿Cómo se manifiesta la judeofobia? Se manifiesta considerando diferente a un judío de cualquier no judío en la misma circunstancia; en su carta usted no cuestiona el derecho de los paraguayos , los suecos o los birmanos a tener un país, sólo el de los judíos, pese a que todos los países de la actualidad están constituídos sobre territorios pertencientes antaño a otras unidades políticas; como dato de interés podría darle el ejemplo del pueblo Ainu (antiguo ocupante de Japón) los celtas en Europa Occidental y por supuesto los pueblos autóctonos de toda América, aunque la realidad sea que aún las fuentes seculares ubican al pueblo judío en Israel treinta siglos atrás (quince antes de que entrase el primer musulmán a la región) y no se conozca otro ejemplo comparable de adhesión de un pueblo a un territorio, como recuerda el Salmo 137, los sucesivos estados judíos en la región y aún en los casos de ocupación extranjera la persistencia de un núcleo duro de población; como dato interesante le comento que el mismo Marx, judeófobo él a más no poder, reconoció que en 1848 la mayoría de la población de Jerusalem era judía.
Me sorprende su afirmación de que que las primeras bombas y atentados terroristas de Medio Oriente no provinieron del sector palestino, ni de ninguna otra extracción árabe, sino de "extremistas" judíos. No creo que haga referencia a las matanzas de Hebrón de 1929, realizadas por los árabes a rifle y cuchillo, sino que debe estar hablando de la lucha contra el dominio británico; seguramente, a menos que usted sea judeófobo, la misma denominación de “terroristas” será válida para todos los pueblos que en alguna ocasión se han enfrentado a los británicos, empezando por los escoceses de Wallace, siguiendo por los franceses en la guerra de los cien años, los hispano-americanos, los zulués , los irlandeses, los hindúes y Malvinas. Finalmente, su referencia al integrismo israelí la atribuyo más que nada al desconocimiento; por su carta se nota que usted es alguien instruído, pero aún la persona más instruída puede tener una profunda ignorancia en algunas áreas, en su caso le comento que el judaísmo jamás fue una religión interesada en el proselitismo masivo ni en la sumisión de los no creyentes y si podría denominarse “integrista” a alguien es justamente a miembros de grupos muy minoritarios como Naturei Karta que rechazan al Estado de Israel como una intromisión humana en asuntos divinos. Quizás usted se refiera a los contadísimos casos de personas que abrieron fuego contra civiles árabes; debe saber que todos ellos fueron juzgados, condenados y universalmente despreciados; lo eximo de preguntarse si pasa lo mismo entre los musulmanes y de traer un solo ejemplo de una matanza de árabes inocentes que haya sido reivindicada y a la inversa, una de judíos que no haya sido festejada.
He leído con sumo interés la carta titulada “Conflicto en Medio Oriente” y debo decirle que estoy de acuerdo con usted en que la “teoría de los demonios” es una ridiculez. En realidad es lo único en lo concuerdo, ya que el demonio en este caso es la judeofobia, o sea una condición patológica caracterizada por el odio a los judíos y en esencia un trastorno psiquiátrico como cualquier otra fobia; el hecho de que a lo largo de la historia muchos autócratas necesitados de enemigos para distraer a su gente hayan recurrido a los judíos por su indefensión le dá una pátina de tradicionalidad, no más absurda que la creencia tradicional de algunos padres que pueden golpear a sus hijos a voluntad.
¿Cómo se manifiesta la judeofobia? Se manifiesta considerando diferente a un judío de cualquier no judío en la misma circunstancia; en su carta usted no cuestiona el derecho de los paraguayos , los suecos o los birmanos a tener un país, sólo el de los judíos, pese a que todos los países de la actualidad están constituídos sobre territorios pertencientes antaño a otras unidades políticas; como dato de interés podría darle el ejemplo del pueblo Ainu (antiguo ocupante de Japón) los celtas en Europa Occidental y por supuesto los pueblos autóctonos de toda América, aunque la realidad sea que aún las fuentes seculares ubican al pueblo judío en Israel treinta siglos atrás (quince antes de que entrase el primer musulmán a la región) y no se conozca otro ejemplo comparable de adhesión de un pueblo a un territorio, como recuerda el Salmo 137, los sucesivos estados judíos en la región y aún en los casos de ocupación extranjera la persistencia de un núcleo duro de población; como dato interesante le comento que el mismo Marx, judeófobo él a más no poder, reconoció que en 1848 la mayoría de la población de Jerusalem era judía.
Me sorprende su afirmación de que que las primeras bombas y atentados terroristas de Medio Oriente no provinieron del sector palestino, ni de ninguna otra extracción árabe, sino de "extremistas" judíos. No creo que haga referencia a las matanzas de Hebrón de 1929, realizadas por los árabes a rifle y cuchillo, sino que debe estar hablando de la lucha contra el dominio británico; seguramente, a menos que usted sea judeófobo, la misma denominación de “terroristas” será válida para todos los pueblos que en alguna ocasión se han enfrentado a los británicos, empezando por los escoceses de Wallace, siguiendo por los franceses en la guerra de los cien años, los hispano-americanos, los zulués , los irlandeses, los hindúes y Malvinas. Finalmente, su referencia al integrismo israelí la atribuyo más que nada al desconocimiento; por su carta se nota que usted es alguien instruído, pero aún la persona más instruída puede tener una profunda ignorancia en algunas áreas, en su caso le comento que el judaísmo jamás fue una religión interesada en el proselitismo masivo ni en la sumisión de los no creyentes y si podría denominarse “integrista” a alguien es justamente a miembros de grupos muy minoritarios como Naturei Karta que rechazan al Estado de Israel como una intromisión humana en asuntos divinos. Quizás usted se refiera a los contadísimos casos de personas que abrieron fuego contra civiles árabes; debe saber que todos ellos fueron juzgados, condenados y universalmente despreciados; lo eximo de preguntarse si pasa lo mismo entre los musulmanes y de traer un solo ejemplo de una matanza de árabes inocentes que haya sido reivindicada y a la inversa, una de judíos que no haya sido festejada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
