28 julio 2006

Intelectuales

Carta enviada a medios argentinos

Medio Oriente estará a medio mundo de distancia pero nadie, para bien o para mal, es indiferente y deja de opinar sobre lo que allí sucede. Entre estas opiniones no faltan las de quienes, conmovidos por la tragedia humana, se creen imparciales culpando por igual al pueblo más agredido de la historia y su agresor de turno y las de ciertos ““intelectuales” tan apasionados como desinformados que al parecer se guían por aquello de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” y nostálgicos del Muro de Berlín hoy aparecen como defensores de Hezbollah, Hamas y grupos por el estilo. Quizás estos “intelectuales” sean los mismos que se asombran porque millones de personas peregrinen a Luján, cada cuatro años el país esté pendiente de once pibes corriendo detrás de una pelota y los dueños de la verdad en las elecciones sacan cinco votos; de otra forma no se entiende que hace alguien que realmente cree en los derechos humanos y la no discriminación por motivos de género, orientación sexual o religión apoyando a quienes pretenden imponer una ley religiosa compulsiva a creyentes y no creyentes y se jactan de sus matanzas

25 julio 2006

Carta abierta al PSOE

Carta enviada al Partido Socialista Obrero Español (PSOE)

Tengo el agrado de escribirles para plantearles una inquietud que me surgió a partir de los dichos de un tal señorJosé Blanco, aparentemente Secretario de Organización y Coordinación de vuestro partido, acerca de que Israel busca deliberadamente la muerte de civiles en el Líbano; tal declaración, que recuerda tanto al famoso libelo de sangre medieval (la acusación de que los judíos sacrificaban ritualmente niños cristianos) es propia de alguien con sus facultades mentales gravemente alteradas y/o un judeófobo furibundo; no me interesa cuál es el caso del Sr. José Blanco, mi pregunta es qué hace semejante individuo en el partido que encabezó la lucha del pueblo español contra el fascismo, o mejor dicho que hace en cualquier partido que no sea el nazi. Qué curioso que hace setenta años el delirante Gonzalo Queipo de Llano dijese por radio las mismas cosas que Blanco hoy; es como si la profecía de Unamuno se hubiera cumplido al revés, ya que los fascistas no vencieron pero al menos a Blanco seguro que lo convencieron.

15 julio 2006

Judiadas

Carta enviada a La Razón, de España, en respuesta a un artículo del mismo nombre de Jorge Berlanga

En primer lugar mis saludos; escribo desde el otro extremo del mundo, esa Argentina a la que al volver de pelear en Cuba por algún rey mi bisabuelo decidió traer su familia. Y bien que hizo; su hijo y su nieto lo hubieran sufrido Francos y Josés Antonios y su bisnieto que un diario publicase los desvaríos de un paciente psiquiátrico en formato de columna, ya que calificar como artículo el texto llamado "Judíadas" del tal Jorge Berlanga (en el caso que sea el verdadero nombre del paciente) es una ofensa al periodismo en general. La judeofobia (la patología que Berlanga exhibe en ese texto, si tiene otras no me consta) se caracteriza justamente por un odio sicótico a los judíos y para quienes la padecen el conflicto del medio oriente y su continua generación de noticias es una tentación irresistible para declamar sus desvaríos. Las políticas israelíes pueden ser criticadas como las de cualquier nación.. ¿pero se imaginan a alguien escribiendo continuamente contra Suecia y los suecos? ¿Negandole el derecho a existir, a ocupar su territorio, responsabilizando a los suecos de todo? Un editor (cosa que soy) responsable (cosa que pretendo ser) distingue los artículos de las locuras. No insulta; ¿cómo se imaginan se sentirá una persona que no sea un nazi psicótico leyendo esa porquería? ¿Creen que publicarla sirvió para esclarecer a alguien? Si lo creen, me alegra estar tan lejos de ustedes. Si no, si lo han hecho para ufanarse de tolerantes o algo por el estilo, Hannibal Lecter podría ser columnista de su diario. Ah, y otra cosa: díganle a Berlanga que además de nazi es bruto ya que según la Biblia las plagas de Egipto no fueron fueron siete sino diez

13 julio 2006

Palestina, un silencio repugnante

carta enviada a Página12 en respuesta al artículo de Atilio Borón del mismo nombre que puede verse en http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-69672-2006-07-09.html


Me resultó sumamente interesante el artículo “Palestina, un silencio atronador”; casualmente estos días está siendo juzgado el represor psicópata (perdón por la redundancia) Julián Simón, conocido como “Turco Julían”, que disfrutaba especialmente torturando judíos al punto de empalarlos por el ano, obligarlos a aprender el padrenuestro y cosas por el estilo y se me ocurrió que semejante loco estará feliz en el improbable caso que llegue a leer el artículo de Borón. Muy al este es oeste, dice el refrán; el artículo de Borón hubiera lucido perfecto en Der Angriff, Volskitcher Beobachter o Der Sturmer, ya que en esencia llama a la destrucción del Estado de Israel al negarle el derecho de defender a sus ciudadanos de los cohetazos y bombazos de los fánaticos de la jihad (si los palestinos luchan por su tierra y contra la ocupación ¿por qué no hay militantes cristianos y suicidas cristianos ya que entre el 10 y el 20 % de los palestinos lo son?). La judeofobia del artículo alcanza niveles ridículos cuando menciona que el interés de Israel es conquistar Gaza (de la que se retiró el año pasado, y que los árabes jamás hicieron estado cuando la controlaron hasta 1967) y llama al estudiante secuestrado era “miembro de un ejército invasor” cuando se encontraba del lado israelí de la frontera... aunque quizás lo que Borón quiera decir es que no existe un lado israelí y Tel Aviv es tan palestina como Gaza y Ramallah. Crecí leyendo el Página; semejante panfleto judeófobo me hace pensar que el diario que tanto aprecié ya no existe.

08 julio 2006

La realidad del Medio Oriente

Carta enviada a medios argentinos, publicada completa en La Capital de Rosario, http://www.lacapital.com.ar/2006/07/19/cartas/noticia_310915.shtml

Considero que la gran mayoría de las coberturas sobre los sucesos del medio oriente resultan superficiales y lo que es peor, tendenciosas. La tragedia de las personas atrapadas en medio de la guerra no sólo no excusa el análisis objetivo de su causa sino que lo convierte en obligatorio si queremos que termine. Cualquier crónica debería partir de la base que existe un segmento mayoritario de la población en los países vecinos y no tanto de Israel que si no es gobierno (como por ejemplo en Irán y Arabia Saudita) cuenta con el apoyo oficioso del mismo para el que la existencia de un estado hebreo no importa con qué fronteras es sencillamente inadmisible. No es probable que esto varíe en el corto o mediano plazo; un sentimiento tan visceral sólo podrá desaparecer mediante un cambio educativo firme y sostenido y los que podrían implementarlo son precisamente los más beneficiados porque haya un país y un pueblo a quien culpar de todo lo que está mal. El no reconocer que el otro, en este caso Israel, tiene los mismos derechos que uno empezando por la existencia es la base del problema; todo lo demás son circunstancias